¿Sajao o machacao? Una cartita a Jean Luis Rodríguez

¿Sajao o machacao?  Una cartita a Jean Luis Rodríguez

Apreciado Jean Luis: mi padre tenía un compadre y amigo que era experto en castrar o capar animales. No olvido, de mí ya lejana niñez, que el compadre Ángel cuando asistía a mi papa en tales labores después de maniatar al “paciente”,  le ofrecía la opción de si lo quería “sajao” o “machacao”.  En el lenguaje de aquellos compadres estas expresiones se traducían en la alternativa de extraer los testículos infiriendo una herida vertical en el escroto o colocar los “granos” entre dos tablitas y proceder a golpear hasta su demolición.

Ahora que veo en los medios de comunicación tu bien intencionada propuesta de agregar en la ley penal dominicana la castración como sanción a los violadores, traigo a mi recuerdo aquellas experiencias. Claro, sé que tu proyecto no se refiere a tal crueldad. Tu propones la castración química que es un método menos artesanal que los que empleaban mi papa y su compadre Ángel, y sobre eso deseo darte una opinión de manera pública, por ser un tema de interés general, aunque te confieso y admito que sobre este delito yo no debería opinar pues me causa tanto estupor y rechazo que siento que puedo perder la objetividad.

Si yo fuera juez no debería juzgar a un violador puesto que mi predisposición a esta aberrante conducta no la puedo ocultar.

No obstante lo anterior, Jean Luis, me considero en el deber de decirte  que desde mi punto de vista esa propuesta es contraria a la norma constitucional vigente. Basta con tomar en cuenta el artículo 42 de la Constitución que protege el derecho a la integridad personal. De conformidad con esta disposición “toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica, moral y a vivir sin violencia…”

Por otro lado, ese mismo artículo, en uno de sus párrafos deja claro que “Ninguna persona puede ser sometida a penas, torturas o procedimientos vejatorios que impliquen la pérdida o disminución de su salud, o de su integridad física o psíquica”.

No tengo la menor duda de que en esta propuesta te mueven las mejores intenciones. Conozco de tus valores y buena formación, pero esto debemos buscarle la vuelta por otra vía.