Metrónomo: Ruido

Ruido

El pueblo duerme. Letargo que es huida. La hostil realidad provoca el cierre de ojos. Los ciudadanos se entregan a Morfeo, para justificar la impotencia.

El que duerme no actúa. Así se nos van los días, en una adormilada pereza que disimula una justa indignación.

Nada de lo qué pasa parece importarle, porque tal vez no sea importante. Ese  es el reto de todos, comenzar a realizar cosas importantes. Los que se dicen lideres primero. El ruido de las cosas extraordinarias nos despertarán.

El discurso que sea ruidosa clarinada que nos convoque para la gran faena de refundar la República.