Metrónomo: Barato

Barato

La limpieza del Malecón costará a los munícipes unos diez millones de pesos. Lo que se limpia al final sale más costoso que cuando se hace al principio.

La basura acumulada en la playa no vino del cielo. Los ciudadanos inconscientes y las autoridades negligentes dejaron que se acumulara en el río Ozama y en el Isabela. Las malas condiciones de vida en esos sectores disimulaban la monstruosidad de su existencia.

La tormenta Beryl la hizo visible para toda la ciudad. La misma discreta basura de antes se convirtió en piedra de escándalo. Los intereses privados afectados movieron los resortes del poder. Las propiedades pierden valor con un frente sucio.

El alcalde no dudó en poner manos a la obra. Los recursos de todo tipo aparecieron.

Aquí solo se recoge bien cuando molesta mal a los poderosos. El acontecimiento deja lecciones para todo el mundo. Los ciudadanos debemos aprender a ser más respetuosos con el espacio público y las autoridades a recoger la basura en el origen. Así sale más barato.