Metrónomo: Nuevos fiscales, antiguas prácticas

Este es el país de la marrulla. La acción disimulada que esconde el engaño que termina en trampa caracteriza la conducta de los que ejercen el poder.

La cultura de colmadero inescrupuloso se impone. Las decisiones que son las mercancías en el mostrador del poder se adulteran. Las cosas parecen, pero no son.

La moral es asunto abstracto y las leyes son simples obstáculos para evadir. El llamado a concurso público para la escogencia de nuevos fiscales, que en un principio despertó esperanzas, se denuncia adulterado.

Los llamados son muchos, pero los escogidos serán los favoritos del poder. ¡ Hasta cuándo!