El nuevo número uno

El nuevo número uno

Desde la semana pasada, República Dominicana tiene a Roberto Cid como el principal tenista en el ranking ATP. El jugador que cumplió 25 años este jueves ostenta el puesto 225 del mundo, dejando atrás a su compatriota Víctor Estrella, quien descendió hasta el lugar 263.

Aunque los números cambian, y cada lunes vemos movimientos en el escalafón mundial, entiendo que este es apenas el inicio del ascenso de Cid, que tenísticamente ha demostrado que tiene el nivel para entrar al primer centenar de raquetas del planeta, lo que podría suceder el año próximo, siempre que lleve el actual ritmo.

Para lo que queda de temporada, el de Santo Domingo debe enfocarse en obtener buenos resultados para defender los puntos obtenidos el año pasado en los Futuros del Parque del Este, y sumar otros que le lleven a cerrar en el top 200.

De conseguir esto, necesitaría de una muy importante pausa en su pretemporada para replantearse metas y corregir aspectos, que no pasan desapercibido cuando vas a jugar en contra de los mejores del mundo.

La parte mental de Cid es su principal debilidad. En momentos de presión no puede dar su mejor tenis. Esa tensión se convierte muchas veces en frustración y desánimo, que por momentos le hacen tirar la toalla.

En febrero pasado, en la Copa Davis contra Brasil, no pudo ganar un solo partido, impidiendo que República Dominicana hiciera historia venciendo a una potencia mundial, que era favorita pese a ser visitante. Más recientemente, lo vimos en Barranquilla, cuando en la final de los Juegos Centroamericanos y del Caribe contra Víctor Estrella cometió 65 errores no forzados para ceder la medalla de oro en sets corridos.

Sobre esto, Rafael Nadal dice en su libro que la diferencia entre un top 10 y un 300 del mundo no se nota cuando están peloteando (practicando), porque el nivel de tenis es muy parecido, pero la diferencia es abismal en un partido, y esa diferencia la marca la parte mental.

En los torneos Challengers en los que Cid participa, el ranking y el tenis de esos jugadores es casi el mismo, por tanto, para superar ese nivel y entrar a las “Grandes Ligas” necesita fortalecer su concentración y entrenar su mente.

Ya no tiene que competir para superar a ‘Bebo’ Hernández como el mejor No.2 del país o a Víctor Estrella como el mejor No.1; ahora se trata de él mismo, de su carrera y sus logros.

En ese sentido, y ya demostrado lo que puede lograr con su físico y con su tenis, es momento de que se convierta en el verdadero líder del tenis nacional, una etiqueta que no la dan los números, es una distinción que se gana en base a esfuerzos que permitan alcanzar logros, y a una actitud que dé al traste con la personalidad de un líder.

Por ahí viene el Challenger de Santo Domingo, el principal escenario del tenis en el país; la mejor vitrina para empezar a exhibir un nuevo enfoque de cara a una carrera que promete ser histórica.Hasta la próxima semana.

Por: Michael Monegro