Allez La France!!!

Allez La France!!!
Por Metro RD

Otra vez Francia volvió a ocupar su merecido lugar en la historia del tenis. Con su triunfo del pasado fin de semana en la Copa Davis, los galos retomaron el tercer puesto de la lista de campeones del más prestigioso torneo por equipos en este deporte, igualando las 10 Ensaladeras de Plata de Reino Unido.

Los franceses juegan la Copa desde 1905, cinco años después de que el torneo iniciara como un desafío entre británicos y estadounidenses, pero es indiscutible que su peso específico en el tenis es mayor que el de los fundadores europeos.

Los de Gran Bretaña, tienen el idolatrado césped, La Catedral: Wimbledon, y el origen de esta disciplina, pero se han quedado en lo clásico, y sus atletas no han sido de los mejores en mucho tiempo, exceptuando a Andy Murray, escocés que juega bajo la bandera del imperio.

Por lo general, Copa Davis es un reflejo del estatus actual del tenis en cada uno de los países que participan, pues supone la inclusión de los mejores en un período determinado.

Un ejemplo de ello son los hermanos Murray, que hicieron saborear la gloria a los británicos hace par de años por primera vez tras casi ocho décadas; los argentinos que lo hicieron por primera vez en 2016 gracias a Del Potro; Suiza ni hablar con Federer y Wawrinka y los españoles que lo hicieron cuatro veces en la Era Nadal, por mencionar solo algunos casos.

Hace casi un siglo, con los denominados Mosqueteros, los galos dominaron a su antojo el “tour” cuando todavía se jugaba en los clubes de clase alta. Consiguieron seis Davis al hilo y ganaron casi todos los torneos prestigiosos de la época, equivalentes a los actuales Grand Slams.

Por supuesto, Tsonga, Gasquet, Pouille, Monfils y los demás tenistas de élite de Francia no se comparan con aquella hegemonía, pero unieron sus grandes talentos para darle la Ensaladera a su país 16 años después, todo esto por el sentimiento nacionalista de jugar por su bandera.

Pero no solo eso, cada jugador que entendía podía aportar al equipo de alguna forma lo hizo, hasta como sparring. Admirable, sobre todo en una época de preparación de cara a la próxima temporada; y todo esto inspirado por el nacionalismo.

Como les decía hace unas semanas, la Copa Davis necesita renovarse, pero si hay algo positivo dentro de su estado en el tiempo es precisamente ese deseo que guardan la mayoría de naciones, involucradas en Grupo Mundial o no, de levantar ese trofeo a final de año.

La búsqueda de ese campeonato se toma muy enserio, y es un factor que los organizadores deberían tratar de mantener y explotar para no dejar morir un torneo de 118 añosde historia.

Por Michael Monegro