Un nuevo hogar

Un nuevo hogar
Por Metro RD

Desde hace años existe una queja generalizada entre jugadores, periodistas y el tour en general sobre cómo iban quedando rezagadas en el tiempo las instalaciones del Crandon Park, en Cayo Vizcaíno al sur de la Florida, lugar que año tras año alberga el Masters de Miami, el considerado quinto Grand Slam de la temporada.

Tanto ha sido la falta de innovación del torneo, que en su transcurrir, marcas como Lipton, Ericsson, Nasdaq, Sony han abandonado el apoyo al evento para irse a otros torneos o a otros deportes en Estados Unidos.

Ahora el Miami Open presentado por Itaú se ha visto superado por competidores como Indian Wells, que se hace la semana antes en el desierto de California, y que cuenta con el apoyo constante de BNP Paribas, una de las marcas más asociadas con el tenis a nivel mundial.

El complejo donde se desarrolla el evento, que es también una de las sedes de la Asociación de Tenis de Estados Unidos, apenas cuenta con seis canchas de práctica para los más de 200 jugadores que se dan cita cada año, pues es un torneo abierto para hombres y mujeres. Imagínese usted el dolor de cabeza que genera, tanto para jugadores como para organizadores, repartir esas canchas.

Pero practicar no es la única queja, los vestuarios también generan opiniones negativas entre los tenistas, que no se conforman con tener entre las instalaciones un estadio para 14 mil personas. Alguien que se pasa prácticamente su vida en un avión no quiere que estrés adicional, necesita cierta tranquilidad, y eso no es lo que oferta el torneo de la ciudad del sol.

Las propuestas para extender el complejo han sido infrugíferas, pues por más amigables que hayan sido con el medio ambiente, nunca fueron aprobadas, en gran parte por los grupos que se oponen a afectar ese ecosistema.

Por todas estas razones, ya se había anunciado que la solución era mudarse, buscar un nuevo hogar, y de hecho, se informó que el 2018 sería el último año del Masters en Crandon Park.

Ante todo esto, en la semana se dio a conocer que la nueva casa del torneo será el Hard Rock Stadium, el estadio de los Dolphins de Miami, en la NFL, y que una vez sirvió de casa a los Marlins de Florida en Grandes Ligas.

Pues para ello ya se anunció una inversión millonaria, que utilizará el estadio actual como cancha central y que construirá 11 pistas adyacentes para partidos y otras 18 para práctica.

Los trabajos de construcción comienzan con el nuevo año y se espera que con esta inversión y nueva sede, el evento recupere el esplendor que tuvo en sus inicios y hasta hace poco más de una década.

Por: Michael Monegro