Metrónomo: Distracción y La Soga

Distracción

La política de la distracción es la única política que tenemos. Los temas en la agenda no responden al interés de resolver. Por eso, la polémica pública se busca para desviar la atención de los asuntos verdaderamente importantes. Los temas preferidos son los que excitan la pasión.

La algarabía es el mejor escondite para ocultar las malas acciones. Esa es la razón de que se lancen al espacio público temas como si fueran granizos en una tarde lluviosa.

Los temas se va por la tangente. La ley de partidos políticos se pierde por la tangente de las primarias abiertas o cerradas. Lo mismo pasa con la discusión sobre las exoneraciones.

El tema no se aborda con la amplitud requerida, sino desde el reducido campo de las facilidades a los legisladores. La parte más delicada, como las facilidades a las construcciones o al sector turístico, no se toca. El fondo de los asuntos permanece en la oscuridad.

La idea es de que el clavo de la polémica insustancial saque al clavo de los temas comprometedores. Así no vamos a llegar a ninguna parte.

La Soga

La soga del crimen rompió por lo más grueso. El ex teniente Fernando de los Santos, buscado por su responsabilidad en unos treinta de asesinatos, fue apresado en Santiago. La noticia de sus crímenes y su huida es tan remota que la mayoría no guarda memoria. La pregunta: ¿por qué lo encontraron ahora y no antes?