Metrónomo: Llamadas y Grito

Llamadas

La suerte de la Soga la quisiera cualquier ciudadano. La misericordia que humildes rateros de chinolas no consiguen, ahora resulta que está a la mano de un imputado de múltiples asesinatos. El juez que decidió enviar Fernando de los Santos a la cárcel de operaciones especiales solo destinada a policías activos parece que desconocía ese pequeño detalle o tal vez fue estimulado. La mala opinión que el ciudadano de a pie tiene de la justicia se debe a este tipo de decisiones. El descarado privilegio que consigue cualquier pieza componente de la maquinaria de la corrupción justifica cualquier indignación. El director de la Policía Nacional desliga a la institución de cualquier gestión con ese propósito. Queremos creerle, pero el comportamiento de pasados jefes policiales indica lo contrario. Las llamadas a jueces desde el litoral de la policía es cosa corriente. Testigos hay de sobra.

Grito

El equilibrio “naturaleza/ser humano” es imprescindible para la sostenibilidad de la vida. Por esa razón el país entero aplaudió la iniciativa del Ministerio de Medio Ambiente de salvar de la actividad agrícola depredadora en Constanza. El problema quedó resuelto para la naturaleza, pero no así para las personas. La decisión tiene un año y los agricultores no tienen trabajo. La situación amerita intervención. El grito de ahora: salvamos la naturaleza, ahora salvemos al hombre.