Metrónomo: Ruina y Préstamos

Ruina

El camino de nuestra historia está pavimentado de los fracasos del continuismo. La ambición de eternidad de la mayoría de nuestros mandatarios ha llevado al país a la guerra civil, a la dictadura, a la crisis económica o a todas las anteriores juntas.

Pero se sabe que nadie aprende en cabeza ajena. Los tropiezos de los demás no nos hacen levantar los pies. Esa es la razón de que con honrosas excepciones nuestros presidentes terminen golpeándose el pie con la piedra de la reelección.

Hipólito Mejía, aleccionado por su propia experiencia, aconseja a Danilo que no intente repetir de nuevo. El consejo es conveniente para Medina y muy sano para el país.

Las condiciones de hoy no son las de ayer. El precio personal a pagar por un tercer período es tan alto que lo dejaría en ruina moral.

Préstamos

La alarma ha sonado en materia económica. El crecimiento tan mimado por los diferentes gobiernos morados sufrió un parón inocultable. Las razones son varias, pero se puede reducir al agotamiento del modelo.

Los vientos del endeudamiento y el déficit impulsaron el barco económico, pero parece que ya amainaron. La barca se está moviendo a remos.

El desplazamiento no deja conforme a gobernados ni gobernantes. El Banco Central, al liberar recursos, busca encender el fuego económico. El problema es que nadie se atreve a tomar préstamos.