Metrónomo: Buen sentido y Pleito

Buen sentido

Ningún dirigente morado quiere quedarse sin opinar sobre las tensiones internas. La locuacidad ha sustituido al prudente silencio.

El coro se levanta idéntico solo para asegurar que la unidad no está en peligro. En eso es lo único que parecen estar de acuerdo.

En los demás temas las opiniones son tan contrarias como el blanco y el negro. Las diferencias variadas en realidad esconden la única que importa, ¿quién debe ser el candidato a la presidencia? La decisión manifiesta de Leonel está en contradicción con la latente de Danilo. Las heridas han causado una frialdad de mutuo espanto.

La situación amenaza con hacer explotar en mil pedazos la útil organización. La parálisis partidaria y de gobierno es notoria. El pais no soportará por mucho tiempo semejante caos en el partido oficial.  El buen sentido indica la necesidad de un pacto, pero con la idea de cumplirlo.

Pleito

Leonel Fernández dice que no existe ningún conflicto entre él y Danilo Medina con respecto a la Ley de Partidos Políticos. La declaración debe sorprender a más de uno, porque los ríos de tinta y palabras vertidas atestiguan lo contrario.

El partido morado está hecho un lío. Eso lo sabe todo el mundo. Así que la declaración parece más un balón de oxígeno para construir un espacio de sensatez.

Leonel apuesta a que la prudencia llegue a la cabeza y el corazón del danilismo. Se podría decir que es una especie de ramo de olivo lanzado a los pies del adversario de ocasión.

La acción es inteligente, porque mantener las buenas formas dificulta la reacción implacable. Para pelear se necesitan dos. Leonel no está en eso.