Metrónomo: Voluntad divina y Cerrarlas

Voluntad divina

“Dios quita y pone presidentes”. La afirmación de Leonel Fernández, en términos sobrenaturales, no puede ser discutida. Los que creen en una voluntad superior a los hombres no encuentran nada de extraño en la frase.

La vida humana, para muchos, no puede ser solo el entrechocar de los estrechos intereses de los hombres. En el más leve movimiento de lo vivo es suscitado por una fuerza trascendente.

La madurez en años y experiencias tal vez hicieron desarrollar el sentido sobrenatural de Fernández. Ojalá. Pero lo más seguro es que la frase en su ambigüedad se incline por la interpretación natural. La voz del pueblo es la voz de Dios. El pueblo vota para poner y quitar presidentes.

Cerrarlas

La opinión justa parte del conocimiento de todas las evidencias. El juicio inicial sobre el caso de envenenamiento por consumo de cleren pecó de injusto, porque atribuyó a conspiración extranjera lo que parece ser descuido o malicia local.

La reacción al trágico suceso sacó a relucir la terrible realidad de las destilerías ilegales. La informalidad no sólo existe en la producción, sino también en el consumo.

El pobre poder adquisitivo junto al más pobre poder de discernimiento lleva a preferir una bebida sin garantía de calidad.

Las autoridades no deben hacerse las desentendidas ante una práctica considerada una expresión cultural más que económica. La vida de nuestros ciudadanos depende de eso.