Metrónomo: Acción y Ruido

Acción

Los deseos de prosperidad brotan de los labios ciudadanos. No cabe duda de que bien intencionados. El año que terminó, para describirlo en términos favorables, fue de aguante.

La gente lo despidió con un sentido de alivio. El cacareado crecimiento económico no se sintió en los bolsillos del criollo promedio.

El Banco Mundial hace una proyección de crecimiento muy por debajo del pasado año.

Todo indica que no existen razones objetivas para esperar prosperidad. Las cosas están cambiando dentro y fuera del país y no necesariamente para mejor. El precio del petróleo y la reforma tributaria de Trump se ciernen amenazadoramente sobre nuestras cabezas.

El Gobierno debe realizar importantes cambios en su política económica. Lo que antes funcionó no necesariamente lo haga ahora. Lo prudente es que pongamos las barbas en remojo. Los buenos deseos necesitarán para realizarse más acción que nunca.

Ruido

Una de las cosas buenas del fin de año fue el retorno al diálogo de la autoridades de salud y el gremio médico. Pero parece que todo parece enturbiarse en el nuevo año. Los despidos de médicos incorporan ruido a las conversaciones.

Sería de lamentar que las autoridades desperdicien la buena disposición del nuevo presidente del CMD. El ramo de olivo tendido podría recogerse. El pais no merece esta mala salud. Apaguen ese ruido.