Metrónomo: Lavado de cara y Tope

Lavado de cara

La política partidaria lucha con el fantasma del caos en los procesos internos. El reto más grande que tienen todos es organizar procesos creíbles que devuelven la confianza a militantes y simpatizantes.

El PRM, como ensayo político nuevo, está más obligado que ninguna otra organización a demostrar que hará las cosas diferentes en esta materia. El país no perdonará ninguna expresión anárquica. El plazo para inscribir candidaturas a la dirección del partido vence en pocas horas.

El proceso produce acciones alentadoras y otras que no lo parecen tanto. Por ejemplo, la posible aspiración de Jesús Vásquez y de Andrés Bautista podría producir un ruido innecesario en el proceso.

El hecho de que sean las actuales autoridades encargadas de supervisar la actuación de la Comisión Organizadora los coloca en posición de juez y parte. Esos dos dirigentes cumplieron con su labor con muy buenas notas. Así que lo más conveniente para esa organización es que los dos se queden como garantes del proceso. El PRM, para ser revolucionario y moderno, necesita un lavado de cara.

Tope

El destape de Andrés Navarro implica una lectura nueva del proceso de lucha de poder dentro del PLD. Danilo Medina, tal vez, se convenció de que no tiene todo a su favor para forzar una respostulación. Así que decidió permitir que sus gallos jovenes se topen antes de la pelea.