Metrónomo: Carácter y Fantasma

Carácter

No se puede tapar el sol con un dedo, el Congreso no está mostrando mucha actividad. El atraso en el conocimiento y aprobación de importantes leyes lo muestra.

La reforma constitucional obliga a una adaptación normativa importante y nuestros representantes no se muestran a la altura de la tarea.

Por lo menos un centenar de leyes esperan en las gavetas de las comisiones. El entusiasmo del presidente de la Cámara de Diputados, Rubén Maldonado, no es compartida por muchos.

La aprobación de cuchumil resoluciones no es trabajar de verdad. Las élites de los partidos tienen arrinconados a los congresistas. No se atreven ni a levantar la mano sin el permiso de los líderes. Falta carácter.

Fantasma

El fantasma de la veda vuelve a aparecer. No importa lo mucho que se esfuercen los funcionarios locales en declarar esa figura fantasmal inexistente, con la terquedad de los que se niegan a pasar al otro mundo aparece.

Los haitianos dicen que nunca se ha retirado, que continúa viviendo entre nosotros. El propósito es controlar el contrabando por la vía terrestre.

Lo cierto es que su presencia no es permanente, sino que coincide siempre con el endurecimiento de las políticas migratorias.

El fantasma, como corresponde a todo espíritu, solo sirve para asustar. El masivo retorno de ciudadanos hacia el otro lado causa naturales preocupaciones. El gobierno haitiano no puede atender su gente.