Metrónomo: Muchachos

Muchachos

La historia como la naturaleza no puede detener su evolución. La historia política nuestra parece haberlo logrado. El anquilosamiento en el liderazgo de los partidos parece contradecir este principio. Los dirigentes de todos nuestros partidos parecen especies sobrevivientes de tiempos remotos.

El problema no es su edad. La experiencia de los años es imprescindible. El problema es que todavía no comprenden el rol que sus canas le asigna.

Un viejo proverbio dice que los jóvenes caminan rápido, pero los viejos son los que conocen el camino. En esta frase se condensa todo el programa político de nuestro tiempo. A los jóvenes les toca actuar, mientras a los viejos proveer dirección. Los tiempos no permiten que unos aparten a los otros.

No se trata de suplantar, sino de cooperar. Hasta ahora los viejos han postergado a los jóvenes. Todo parece indicar que eso cambiará.

El movimiento juvenil que se está dando en la política interna del PRM es un buen augurio, porque para construir un país nuevo se necesita gente nueva. Vamos a darle la oportunidad a esos muchachos.