Metrónomo: Desigualdad y Camino

Desigualdad

Los datos estadísticos confirman que la desigualdad en los ingresos es una preocupación que supera las diferencias ideológicas. El hecho de que un uno por ciento acapare casi la mitad de la riqueza mundial debe escandalizar a cualquiera.

El sistema capitalista es, hasta ahora, una máquina de producir prosperidad. La humanidad progresó en estos últimos dos siglos mucho más que en los anteriores milenios.

La libertad de elección para producir y para consumir es la mejor receta para la enfermedad de la carencia. El problema es que nos hemos pasado. Las reglas del juego están desequilibradas. No se trata de quitarle al rico para darle al pobre.

No es tan simple. La civilización debe plantarse un conjunto de reglas que permita retribuir mejor el trabajo y no privilegiar tanto el patrimonio. El dinero va donde el dinero, se dice; y eso está bien, pero no es posible que cuarenta y dos individuos posean una riqueza similar a tres mil millones de ciudadanos.

Camino

La estrategia oficialista es convencer a la sociedad de la necesidad de una reforma constitucional para buenos propósitos. Así, una vez reunida la Asamblea, poder pasar el propósito continuista.

El fracaso de la imposición de las primarias abiertas obliga a buscar alternativas.

La descalificación como discriminatorio del artículo 124 cumple ese propósito. La idea es despejar el camino a Danilo.